Durante seis entradas no pasó nada. Ni una carrera, apenas un puñado de hits, dos abridores trabajando con precisión. El séptimo inning cambió todo: dos jugadas, dos carreras, y eso fue suficiente para que los Yankees vencieran 2-0 a los Piratas en el Yankee Stadium.

The Game Network — Where History Is Kept
 123456789RHE
PIT000000000030
NYY00000020X251

Bubba Chandler fue la historia central de la noche, aun sin figurar en la decisión. El abridor de Pittsburgh lanzó 6.1 entradas sin permitir carreras, con apenas 2 hits, 1 base por bolas y 5 ponches en 84 lanzamientos. Enfrente, Max Fried tampoco cedió terreno: 5.0 entradas, 1 hit, 0 carreras, 1 base por bolas y 7 ponches. Fue un duelo silencioso hasta que el marcador se movió.

Con el juego empatado 0-0 en el séptimo, Jasson Dominguez dobló por el jardín izquierdo para que Cody Bellinger anotara, poniendo a los Yankees al frente. Acto seguido, Anthony Volpe sencilleó por izquierda para traer a Dominguez con la segunda carrera del inning, ampliando la ventaja a 2-0.

Chandler dejó el montículo sin decisión pese a su gran labor, y el bullpen de Pittsburgh no pudo sostener el resultado: Brandon Eisert permitió 2 carreras en apenas 0.2 entradas de trabajo, cargando con la derrota y cayendo a un récord de 0-1 con efectividad de 6.68. La ofensiva de los Piratas, por su parte, no logró producir ninguna carrera en todo el juego, con apenas 3 hits en el total.

Paul Blackburn se llevó la victoria para los Yankees tras lanzar 2.0 entradas sin permitir carreras, con 3 ponches, mejorando su marca a 3-1 con efectividad de 2.00. Tim Hill cerró el noveno para asegurar el triunfo con su primer salvamento de la temporada. Los Yankees, con esta victoria, mejoraron a 57-45, mientras que los Piratas cayeron a 53-50.