El marcador cambió de manos tres veces antes de que terminara la tercera entrada, pero fueron los Yankees quienes se quedaron con la ventaja para siempre. New York venció 8-5 a los Pirates en Yankee Stadium, en un juego que se decidió en un intercambio de golpes ofensivos durante las primeras tres entradas.

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Jazz Chisholm fue la historia de la noche. Terminó de 2-4 con dos jonrones y cinco remolcadas. Su primer batazo llegó en la primera entrada, un vuelacercas a jardín centro derecho de 377 pies que remolcó a Goldschmidt y Bellinger. Su segundo jonrón, en la tercera entrada, a 376 pies por el jardín derecho, trajo a home a Bellinger y le devolvió la ventaja a los Yankees.

La tercera entrada definió el juego. Pittsburgh había tomado la ventaja 5-4 con el jonrón de dos carreras de Esmerlyn Valdez, que remolcó a Reynolds. Pero Chisholm respondió de inmediato con su segundo cuadrangular para poner el marcador 6-5 a favor de New York, una jugada que le dio a los Yankees una ventaja que ya no soltarían. Jose Caballero añadió después un doble de regla de tierra que remolcó a Domínguez y McMahon, ampliando la ventaja a 8-5.

El abridor de los Pirates, Braxton Ashcraft, cargó con la derrota tras permitir 8 carreras (7 limpias) en 3.0 entradas, con 9 hits, 1 base por bolas y 2 ponches. Del otro lado, Ryan Weathers tampoco tuvo una salida limpia por los Yankees, permitiendo 5 carreras en 4.2 entradas, aunque el bullpen de New York, con cuatro relevistas, cerró el resto del juego sin permitir carreras. Los relevistas de Pittsburgh, con Wilber Dotel destacando con 3.0 entradas sin hits que le costaran carrera, sí frenaron a la ofensiva rival tras el tercer inning, pero el daño ya estaba hecho.

Con el resultado, New York mejoró a 56-44 y extendió su racha ganadora a dos juegos, mientras que Pittsburgh cayó a 52-49.