El Yankee Stadium fue testigo de un partido que se definió en los primeros turnos. New York anotó en cada uno de los primeros dos innings y luego cerró el juego con cinco carreras en el quinto, suficiente para vencer a los White Sox 10-5 y extender su racha ganadora a tres juegos consecutivos.
Cody Bellinger fue el detonante. En el primer inning, conectó un jonrón de dos carreras al jardín central derecho (363 pies) con Rosario en base para poner el marcador 2-0. Terminó el juego con línea de 3-for-4, 2 carreras anotadas y 2 impulsadas. Paul Goldschmidt también aportó con fuerza: su jonrón de tres carreras al jardín derecho (349 pies) en el quinto inning, con Volpe y Sánchez en base, amplió la ventaja a 9-3. Goldschmidt finalizó 2-for-5 con 3 impulsadas en el partido. Jazz Chisholm Jr. agregó un jonrón solitario al jardín central derecho (398 pies) en el séptimo para completar el marcador de New York.
El quinto inning fue el golpe definitivo. Jose Caballero abrió la entrada con un sencillo al jardín derecho que trajo a Bellinger y a Domínguez para poner el marcador 6-3. Luego Goldschmidt conectó su jonrón de tres carreras para llevar la cuenta a 9-3. New York anotó cinco carreras en esa entrada. Carlos Rodón trabajó cinco innings, permitió 7 hits, 3 carreras, repartió 1 base por bolas y ponchó a 7 con 99 lanzamientos. Se llevó la victoria para quedar 3-2 en la temporada, con efectividad de 3.50.
Anthony Kay no pudo contener el ataque de New York. En 4.0 innings permitió 6 hits, 4 carreras limpias, 1 base por bolas y ponchó a 2 con 86 lanzamientos. Cayó a 6-2 en la temporada con efectividad de 4.61. Colson Montgomery fue la figura ofensiva de los White Sox: conectó dos jonrones —uno de tres carreras en el tercero (384 pies) y otro solitario en el octavo (412 pies)— para terminar 2-for-4 con 4 impulsadas. Sam Antonacci añadió un jonrón solitario en el noveno (422 pies), pero el daño ya estaba hecho.
New York mejoró a 44-27 y lidera su división. Los White Sox cayeron a 38-33, también líderes en la suya, tras perder por primera vez después de una victoria.