El partido se decidió en el cuarto inning. Cincinnati llegó a Milwaukee con cuatro carreras en esa entrada para convertir una ventaja ajustada en una diferencia insalvable, y los Brewers nunca pudieron recuperarse. Los Reds ganaron 7-2 ante 41,390 espectadores en American Family Field.
Chase Burns fue el artífice en el montículo para Cincinnati. En 6.0 entradas permitió 4 hits, 2 carreras, repartió 2 bases por bolas y ponchó a 4, suficiente para llevarse su décima victoria de la temporada contra una sola derrota. Con efectividad de 2.40, Burns dominó a una ofensiva de Milwaukee que apenas pudo generar amenazas reales.
Sal Stewart abrió el marcador en el primer inning con un jonrón al centro derecho de 402 pies. Luego llegó el cuarto: Noelvi Marte singled al centro y Bleday anotó, y acto seguido Jose Trevino conectó un jonrón de tres carreras al jardín izquierdo de 358 pies, con Suárez y Marte anotando. Trevino terminó el juego 3-for-4 con 3 carreras impulsadas. TJ Friedl añadió un jonrón en solitario al centro en el séptimo y anotó la séptima carrera de Cincinnati en el octavo con un sencillo al jardín derecho que trajo a McLain al plato.
Jacob Misiorowski tuvo una actuación que merece contexto. El abridor de Milwaukee ponchó a 10 en 5.0 entradas, pero permitió 5 carreras —solo 1 limpia— y cayó a 9-4 en la temporada. La diferencia entre su línea de ponches y el marcador final refleja la mala fortuna que puede acompañar incluso a las salidas dominantes. Garrett Mitchell y Brice Turang respondieron con jonrón y doble, respectivamente, para las dos carreras de Milwaukee en los innings quinto y sexto, pero el déficit era demasiado amplio.
Cincinnati extendió su racha de derrotas a tres consecutivas a pesar del triunfo —wait— los Reds mejoraron a 39-45 con la victoria, mientras que Milwaukee cayó a 52-31 y sigue como líder de su división.