Seattle abrió el marcador en el primer inning, pero Boston lo cerró con autoridad. Los Red Sox superaron a los Mariners 5-1 el sábado en T-Mobile Park, con una remontada construida sobre un jonrón oportuno y una actuación sólida en el montículo.
Connelly Early fue el arquitecto de la victoria. El derecho lanzó 6.0 entradas, permitió solo 2 hits y 1 carrera, ponchó a 7 y emitió 2 boletos con 98 lanzamientos. Su récord quedó en 6-5, con efectividad de 3.64. Fue una salida que le dio al bullpen de Boston la tarde libre.
Seattle tomó la ventaja en el primer inning cuando Josh Naylor conectó sencillo al centro y Crawford anotó. Esa ventaja duró hasta el cuarto. Wilyer Abreu conectó un jonrón de 414 pies al centro que impulsó a Anthony Seigler y puso a Boston al frente 2-1. Fue el jonrón que cambió el juego. En el sexto, Boston amplió la ventaja con tres carreras más: Abreu anotó con lanzamiento salvaje de Ferrer, Contreras cruzó el plato con sencillo al cuadro de Caleb Durbin, y Duran anotó con sencillo de Marcelo Mayer para fijar el marcador definitivo en 5-1.
Emerson Hancock cargó con la derrota para Seattle. El abridor permitió 5 carreras en 5.1 entradas, con 4 hits, 2 boletos y 6 ponches. Su récord cayó a 5-4, con efectividad de 3.60. Los Mariners terminaron el juego con solo 2 hits en total.
Boston mejoró a 30-43 con la victoria. J.P. Crawford, quien anotó la única carrera de Seattle, se acerca a dos marcas de carrera: le faltan 10 juegos para llegar a 1,000 partidos disputados y 3 carreras para alcanzar las 500 en su trayectoria. Seattle cayó a 39-38 y perdió el paso tras ocupar el primer lugar de su división.