Justin Verlander, ganador de 266 juegos, con más de 3,500 ponches, tres premios Cy Young, un MVP y dos títulos de Serie Mundial, empezó a explicar por qué esta será su última temporada.
En una conferencia vinculada a su selección como “legend pick” para el Juego de Estrellas, Verlander dijo que el momento del anuncio buscaba aclarar la situación antes de la semana del All-Star. El comisionado sabía desde hacía tiempo que esta probablemente sería su última temporada, y el lanzador no quería que el evento se convirtiera en una serie de preguntas sobre si se iba a retirar o no.
El centro de la decisión fue físico. Verlander dijo que una lesión que al principio parecía de pocas semanas terminó convirtiéndose en un problema de meses, y que otra molestia apareció justo cuando estaba cerca de volver. Describió el proceso como tratar de tapar agujeros en un bote, una imagen que resume cómo la temporada lo obligó a reconsiderar lo que todavía era realista.
Esa evaluación también incluyó los hitos que aún tenía por delante. Verlander mencionó las 300 victorias y los 4,000 ponches, pero reconoció que ambos objetivos estaban todavía a varios años de distancia. En el béisbol moderno, añadió, las victorias son cada vez más difíciles de acumular para un abridor. Su brazo todavía se siente fuerte, pero su cuerpo le estaba enviando otro mensaje.
La familia también pesó más a medida que avanzó la temporada. Verlander dijo que pasar más tiempo con los suyos le permitió ver con mayor claridad la vida fuera del ritmo diario del béisbol. También contó que habló con sus compañeros antes del anuncio público y que empezó a usar palabras que nunca antes había usado, incluida la posibilidad de que este fuera el final.
Aun así, Verlander dejó claro que no ve el resto de la temporada como una despedida desde el banco. Dijo que espera volver a lanzar, que tiene previsto tirar una sesión de bullpen y que empieza a sentirse mejor que en cualquier otro momento del año. Su atención sigue puesta en regresar al montículo y ayudar a Detroit en su pelea por la postemporada.
Para los Tigers, ese es el punto central. El regreso de Verlander a Detroit no fue solo nostalgia; volvió para ser parte de un equipo con aspiraciones de postemporada. El anuncio pone un reloj sobre esa búsqueda, pero no la termina. Su último acto todavía depende de si puede darle más entradas a Detroit antes de que cierre la temporada.