El juego se definió desde el montículo. Joe Ryan fue el protagonista absoluto en el Yankee Stadium, dominando a los Yankees durante siete entradas con apenas 3 hits, 1 base por bolas y 9 ponches sin permitir una sola carrera. Minnesota construyó su ventaja de manera gradual y metódica, y Ryan se encargó de que nunca estuviera en duda.
Ryan lanzó 106 pitcheos en su salida de 7 entradas sin carreras permitidas, con efectividad de 3.36. La victoria lo deja con récord de 6-5 en la temporada. La ofensiva de los Twins repartió el daño entre varios bateadores: Brooks Lee fue 3-de-5 con 1 doble y 1 carrera impulsada, Royce Lewis aportó 2-de-4 con 1 doble y 2 carreras impulsadas, y Austin Martin fue 2-de-3 con 2 bases por bolas y 2 carreras anotadas.
Minnesota abrió el marcador en el primer inning cuando Martin anotó con sencillo de Josh Bell al jardín derecho. En el cuarto, Lewis anotó con sencillo de Lee al jardín izquierdo para poner el marcador 2-0. La ventaja se amplió en el quinto cuando Lewis conectó un sencillo al centro que trajo a Keaschall y a Martin para poner el juego 4-0. En el sexto, los Twins añadieron dos carreras más: Lee anotó con base por bolas de Martin, y luego Kreidler cruzó el plato con elevado de sacrificio de Kody Clemens al jardín derecho, cerrando la producción visitante en 6-0.
Ryan Weathers cargó con la derrota para Nueva York, permitiendo 4 carreras en 4 entradas con 6 hits, 2 bases por bolas y 6 ponches en 88 pitcheos. Su récord quedó en 3-7 con efectividad de 4.29. Los Yankees terminaron con apenas 5 hits en el juego y solo lograron anotar en el noveno inning, cuando Trent Grisham cruzó el plato en un doble play de Domínguez.
Minnesota mejoró a 43-47 con la victoria. Nueva York cayó a 49-39, ocupando el segundo lugar en su división.