El juego se definió antes de que Houston pudiera reaccionar. Minnesota anotó cinco carreras en las primeras dos entradas y nunca miró atrás, venciendo a los Astros 8-3 el miércoles en Daikin Park.
Taj Bradley fue el arquitecto del triunfo desde el montículo. En 5.0 entradas, el derecho registró 11 ponches, permitió solo 4 hits, 3 bases por bolas y 1 carrera limpia con 97 lanzamientos. Con la victoria, Bradley mejoró a 7-3 con efectividad de 3.86 en la temporada.
El daño llegó pronto y en rachas. En la primera entrada, Josh Bell conectó un jonrón de 452 pies al centro que impulsó a Larnach para poner a Minnesota arriba 2-0. En la segunda, Kody Clemens remató la faena con un cuadrangular de tres carreras al centro derecho de 399 pies que anotó a Keaschall y a Brooks Lee, extendiendo la ventaja a 5-1. Clemens terminó el juego con 1-de-5, 1 jonrón y 3 carreras impulsadas. Larnach aportó 3-de-5 con 2 impulsadas, y Luke Keaschall añadió un jonrón solitario en la octava entrada para fijar el marcador final en 8-3.
Tatsuya Imai no pudo contener el ataque visitante. El abridor de Houston duró apenas 1.1 entradas, permitiendo 5 carreras, 4 hits y 5 bases por bolas en 57 lanzamientos. Cayó a 5-4 con efectividad de 6.14. Yordan Alvarez fue el punto brillante de la ofensiva local con 3-de-4, aunque no impulsó ninguna carrera.
Minnesota ganó su segundo juego consecutivo y mejoró a 41-45, tercer lugar en su división. Houston cayó a 42-45, también en el tercer puesto de su división.