El partido estuvo en manos de Nueva York durante cuatro entradas. Luego llegó la quinta, y Boston lo cambió todo.
Connelly Early fue el ancla del pitcheo local. En seis entradas, permitió 5 hits, 2 carreras, repartió 1 base por bolas y ponchó a 9, con 98 lanzamientos. Con esa actuación, Early mejoró su récord a 7-5 con efectividad de 3.59. Aroldis Chapman cerró el juego con una entrada de trabajo, permitiendo 2 hits y 1 base por bolas sin carreras, para sumar su salvamento número 15 de la temporada.
Nueva York abrió el marcador en la primera entrada cuando Domínguez conectó sencillo al centro y Goldschmidt anotó. En la cuarta, Jose Caballero extendió la ventaja con un jonrón de 400 pies al left center para poner el marcador 2-0. Boston respondió en la quinta: Masataka Yoshida anotó en un rolatazo de Willson Contreras, y luego Jarren Duran empató el juego 2-2 con un elevado de sacrificio al left que trajo a Ceddanne Rafaela. Con el marcador igualado, Caleb Durbin conectó un jonrón de 344 pies al left que también trajo a Contreras, poniendo a Boston al frente 4-2 en la jugada decisiva del partido. Los Yankees descontaron en la séptima cuando Jazz Chisholm anotó en un rodado de Paul Goldschmidt, pero Boston respondió en la octava con dos carreras más: Durbin anotó al recibir Nate Eaton un golpe de pelota, y Andruw Monasterio cruzó el plato en un rolatazo de Rafaela para fijar el marcador final 6-3.
Cam Schlittler, quien llegó al partido con efectividad de 1.62, no pudo sostener la ventaja. En cinco entradas permitió 5 hits y 4 carreras, aunque ninguna fue limpia, con 2 bases por bolas y 9 ponches en 92 lanzamientos. Su récord quedó en 8-4. Nueva York cometió 4 errores en el juego, factor que complicó su tarde.
Con la victoria, Boston quedó con récord de 32-46, quinto lugar en su división. Nueva York, pese a la derrota, extendió su racha ganadora a dos juegos consecutivos y se mantiene en el primer lugar con marca de 48-31.