Nada pasó por el plato de San Diego. Dustin May se encargó de eso durante nueve entradas, limitando a los visitantes a un solo hit y ponchando a nueve en un juego completo que St. Louis necesitaba. El marcador final, 3-0, fue tan limpio como la línea del lanzador.
May lanzó 101 pitcheos, permitió un hit, dio una base por bolas y no concedió ninguna carrera. Su récord queda en 5-6 con efectividad de 3.75. Fue la actuación individual que definió el partido desde el primer lanzamiento hasta el último out.
St. Louis abrió el marcador en la cuarta entrada. Jimmy Crooks dobló al centro y Masyn Winn y Lars Nootbaar anotaron en la jugada, poniendo el marcador 2-0. En la quinta, Alec Burleson dobló al jardín derecho e Ivan Herrera anotó para ampliar la ventaja a 3-0. Crooks terminó con 1 de 3 y dos carreras impulsadas; Burleson, con 1 de 4 y una impulsada.
Lucas Giolito cargó con la derrota para San Diego, dejando su récord en 2-2. En cinco entradas permitió siete hits, tres carreras, tres bases por bolas y ponchó a dos, con efectividad de 4.56. El pitcheo de St. Louis no le dio margen de maniobra.
Con el resultado, St. Louis queda con marca de 38-31, segundo en su división. San Diego, que llegaba con racha de dos victorias consecutivas, cae a 37-33, también segundo en la suya.