El 20 de junio de 2026, Dalton Rushing conectó un hit de walk-off para los Dodgers de Los Ángeles, impulsando la victoria del equipo luego de una noche en la que tuvo dificultades en el plato.
Rushing explicó en la conferencia de prensa que su plan al momento de batear era foulear los lanzamientos rápidos y dirigir cualquier slider hacia el centro del campo, sin perseguir bolas rompientes. "La mentalidad era foulear un fastball y tratar de mover el slider hacia adelante por el centro del campo", señaló. Agregó que con dos strikes no es posible intentar batear un jonrón al jardín central derecho: "No va a funcionar".
El momento clave de la noche llegó cuando Rushing, con dos strikes, persiguió otro slider en el suelo. Al mirar hacia el dugout, vio a Mookie Betts proyectando plena confianza en él. "Lo miro y veo a Muki con toda la confianza del mundo en mí", comentó Rushing. Ese gesto fue el reinicio mental que necesitaba, especialmente viniendo de un jugador que, según indicó, ha vivido, triunfado y fallado en esos momentos de alta presión a lo largo de su carrera.
Betts también fue protagonista antes del walk-off: Rushing mencionó que el jonrón de Betts en la novena entrada fue lo que le dio a los Dodgers la oportunidad de ganar el partido. Rushing también reconoció el respaldo colectivo del dugout, destacando que sus compañeros solo se enfocaban en el siguiente lanzamiento.
Rushing reconoció que el último mes no ha sido su mejor béisbol y que la situación ha sido frustrante en ocasiones, aunque señaló que ha tenido rachas de turnos al bate de calidad. También mencionó que fue su primera celebración de walk-off como Dodger, y bromeó con que le dio a Freddie Freeman un descanso de ser el centro de la multitud tras el juego. El contexto de la racha reciente contrasta con el abril sobresaliente que tuvo Rushing al inicio de la temporada 2026.