Mookie Betts asumió la responsabilidad por un error en la octava entrada que terminó con la oportunidad de juego perfecto de su compañero Yoshinobu Yamamoto el 13 de junio de 2026. "Solo fue un roletazo de rutina que fallé. No voy a poner excusas", dijo Betts durante una conferencia de prensa del equipo.
El jardinero de los Dodgers de Los Ángeles se negó a buscar justificaciones por su error a pesar de las condiciones difíciles del campo. "No voy a poner excusas. Debería haber hecho la jugada", señaló Betts. Agregó que normalmente hace esa jugada nueve de cada 10 veces, según sus propias palabras.
Betts elogió el desempeño de Yamamoto, describiéndolo como difícil de planificar estrategias en su contra. "Tiene tantas armas, tantas formas diferentes de poncharte", explicó. Mencionó que la batería hizo un gran trabajo mezclando los lanzamientos para mantener a los bateadores desequilibrados: "hicieron un gran trabajo mezclándolo y él aborda cada turno al bate de manera diferente".
A pesar de estar completamente consciente de la situación del juego perfecto, Betts indicó que no sintió presión adicional. "Estaba muy consciente. Sabía todo lo que estaba pasando. No tuve ninguna presión extra", comentó. El contexto cobra mayor significado considerando que Yamamoto había llevado un juego sin hits hasta la novena entrada la temporada anterior.
Después del error, Yamamoto le dio a Betts un toque de apoyo entre entradas, un gesto que demostró la solidaridad del equipo. Betts enfatizó que ganar como equipo sigue siendo la prioridad más importante sobre los momentos individuales. "Creo que ganar es lo más importante. Eso es todo lo que nos importa", dijo.